Poema XXXIII: Afternoon light

Afternoon light

La luz de la tarde iluminando
la mesa y los tulipanes amarillos
El enorme Frankenstein en la pared
parece menos macabro
La naturaleza del monstruo revelada
en su espectro de luz blanca

El sonido del paso del tiempo
días resumidos en sinestesia
esa llamada ‘calidez de hogar’
no es más que un eufemismo para la nostalgia
del café frío en la cocina,
el rastro del vaso húmedo en la mesa,
migas de pan como una comarca,
la bruma artificial del baño caliente

Tonos y murmullos sostenidos,
la charla diaria entre electrodomésticos de cocina,
Los pasos del vecino y sus muebles chirriantes,
el niño en el segundo piso riendo a carcajadas,
mientras respiras profundo y tu pecho rebota debajo del cojín del salón

El sol se pone y las sombras caen
sobre el cactus y el cráneo de cerámica
sombras que dibujan historias tristes
y tú te escondes detrás de las sábanas

Aquí es cuando termina la tarde
Y los pétalos saborean el último sorbo de luz
un extraño humor ambientado en las esquinas
Y el sonido de voces húmedas
que se hacen pequeñas
susurrando a lo lejos