Poema XXXVI: La batalla

The battle

La batalla frente el espejo
distorsión palpitante
reflejo defectuoso
Ojos entrecerrados
enfocando un deseo
Lejano, inalcanzable, inexistente

Yo tenía ocho o nueve años
cuando ella me dijo aquello
Eco petrificado
en las entrañas del trauma
la palabra se arrastra pesadamente
Y la vida supeditada
a la crueldad de los extraños

Cuando la falta se convierte en materia
Intentas vengarte de ella
haciendo que el desprecio
se quede grabado en la psique
hasta que se convierte en verdad

Sueñas con un amor como cortisona
uno que alivie el dolor
El consuelo se mide en pizcas de sal
y las recompensas se apilan entre las
horas de sudor y de estándares imposibles

Tendemos a olvidar lo bonito de las cosas
“No eres tus pensamientos”, dicen
El ciclo del dolor se repite
como en un bucle infinito
Y en el medio del ruido
La batalla vuelve a empezar